Un nuevo estudio desarrollado en la Universidad de Yale, en Estados Unidos, comprueba que los océanos de la Tierra primitiva eran notoriamente más salados: en la actualidad contienen aproximadamente un 2,5% de sal, pero durante los primeros 500 millones de años de la Tierra el porcentaje de sal en los océanos habría llegado a un 7,5%. El dato puede ser crucial para comprender la evolución de la vida en la Tierra a lo largo del tiempo, entre otras cuestiones.

Las estimaciones en estudios previos sobre la salinidad de los primeros océanos, basadas en datos indirectos, habían oscilado entre el nivel actual y un contenido diez veces superior. Según una nota de prensa, un método creado por los científicos Jun Korenaga y Meng Guo, responsables de la nueva investigación, ha derivado en una estimación más precisa sobre los niveles de sal en los océanos primitivos.

La Tierra primitiva y la química de los océanos

De acuerdo a los investigadores, se trata de un primer paso para descifrar la química de los océanos primitivos: aunque persisten muchas otras incógnitas, los datos obtenidos sobre la salinidad permiten contar con una base sólida sobre la cual construir nuevos conocimientos. Los científicos destacaron que la química del agua de mar no solo influye en la acidez de los océanos, sino también en la forma en que el dióxido de carbono se divide entre la atmósfera y el océano, por ejemplo.

El nuevo estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se inició a partir de una pregunta: ¿cuánto material halógeno existe en el planeta? Los halógenos son un grupo de elementos químicos que incluyen al flúor, cloro, bromo y yodo. Al mismo tiempo, los halógenos son ingredientes fundamentales para producir grandes cantidades de sal en la Tierra, al reaccionar con determinados metales.

Además, los halógenos cumplen un rol trascendental en algunos de los procesos primordiales relacionados con la formación y evolución de la Tierra, como por ejemplo la forma en que interactúan la atmósfera, los océanos y el manto rocoso de nuestro planeta. En consecuencia, la presencia de halógenos en el agua de mar es de gran importancia, debido a la naturaleza esencial de los océanos para hacer factible la vida en la Tierra.

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No solo en la superficie de la Tierra

Hasta el momento, los especialistas han estimado la abundancia global de halógenos suponiendo que la proporción de ciertos elementos en la corteza y el manto de la Tierra se ha mantenido estable y constante, incluso durante algunos procesos de cambios abruptos.

A partir de estas suposiciones, han concluido que la mayoría de los halógenos existen cerca de la superficie, tanto en la corteza como en el manto, que es la capa rocosa de 3.000 kilómetros de espesor que se encuentra entre el núcleo de la Tierra, la capa más interna, y la corteza, la más externa.

Sin embargo, Korenaga y Guo opinan lo contrario a estas suposiciones. Fue así que desarrollaron un nuevo método para estimar los niveles globales de halógenos, que utiliza un algoritmo y otras innovaciones tecnológicas para determinar cómo estos elementos que forman la sal circulan tanto por la superficie como por las capas interiores de la Tierra.

A partir de la aplicación del nuevo método, los investigadores concluyeron que los halógenos y en consecuencia la sal habrían sido expulsados en grandes cantidades del interior del planeta durante los primeros 500 millones de años de su historia, acercándose a la superficie y a los océanos e incrementando los niveles de salinidad de los mismos.

Posteriormente, las sales y los halógenos se habrían incorporado nuevamente al manto terrestre y a capas más internas por la acción de distintos procesos, explicando así la disminución de la salinidad en los océanos con el paso del tiempo.

Referencia

A halogen budget of the bulk silicate Earth points to a history of early halogen degassing followed by net regassing. Jun Korenaga et al. PNAS (2021). In press. DOI:https://doi.org/10.1073/pnas.2116083118

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